En la barra con...Chinaski!!!

Sí tu cultura es superior, es porque tus razones disparan mejor. Voy a robar tu comida, voy a vender tu fusil. Me voy a comer un soldado. Voy a llenarme de tí.

viernes, octubre 28, 2005

Están sonando...The Afghan Whigs!


Les voy a contar una breve historia de un disco (“Gentlemen”, 1993) y de un grupo muy peculiar. De esos que solamente se pueden escuchar en ciertas ocasiones, porque pueden llegar a hundirte el día. El grupo es The Afghan Whigs. Cuentan que a Greg Dulli (su indiscutible líder) le gustaba mucho jugar al baloncesto cuando era jovencito, y que no se le daba nada mal. Harto de apalizar a los paliduchos de su barrio, empieza a frecuentar los barrios negros buscando rivales reales que supusieran un reto. Según él mismo, el frecuentar esos lares le hizo impregnarse de los aires soul y funk, que se fusionaron con el rock clásico que oía en las radios blancas, para darle entidad y personalidad a su particular manera de entender la música.

Cuentan también que The Afghan Whigs nacieron en una celda de Athens, en Ohio, durante el Halloween de 1986.

Lo que sí es cierto es que son enmarcados en la oleada grunge que nace de Seattle, y que con el “Nevermind” de Nirvana como bandera, se encarga de arrasar con toda la escena musical que había hasta el momento. Los Afghan Whigs son fichados por Sub-Pop, el sello que apadrinó todo el movimiento, pero no deja de ser curioso, porque en realidad la música de los Whigs no tiene nada que ver con Nirvanas, Soundgardens y demás.

Si han visto la excepcional película “Beautiful Girls” (el título echa un poco para atrás y puede confundir, pero la película es muy bonita), los recordarán porque interpretan varias canciones de la banda sonora, además de aparecer actuando en ella.

Pero volvamos al personaje antes de adentrarnos en el disco. Tras su primer lanzamiento, Sub-Pop monta una gira con varios grupos de su sello por Inglaterra. Debido a las pésimas condiciones de alojamiento que se podían permitir, Greg contrae una neumonía y el grupo se ve forzado a retornar a los USA. La larga convalecencia hace que nuestro personaje se hunda en uno de sus largos periodos de depresión y agorafobia. Éstos periodos son los que suele aprovechar para meterse en labores compositivas.

A este dramático cuadro le unen la devoción que tiene por la novela negra de James Ellroy, y ya tienen ustedes un cocktail a lo Greg Dulli.

Además, sus discos están siempre en un camino intermedio entre la conceptualidad y la coherencia entre todas las canciones, gracias a la atmósfera de unidad con que son creados y a pequeñas técnicas que suele utilizar Dulli, como repetir estrofas de unas canciones en otras, dando la sensación de que todo es un conjunto, y de que realmente hay un guión en el disco del que saldrán todos los temas.

En el que nos ocupa, Dulli nos narra una dolorosa relación. En el primer tema ("If I Were Going")nos pone en situación diciendo que la relación ya está muerta, pero que no se atreve a acabar con ella. Seguidamente, en “Gentlemen”, que es mi tema favorito a día de hoy, Dulli empieza a buscar fuera lo que no encuentra con su pareja; primero de manera chulesca, y en sucesivas canciones buscando solamente consuelo y compresión. Más adelante, en “Debonair”, se atreve a poner las cosas claras con su chica. Después de una fase de culpabilidad, Greg empieza a recordar que en numerosas ocasiones se ha sentido manipulado, y lo que era remordimiento y dolor empieza a ser liberación.

Lo guapo es que llegado a este punto del disco, en la canción “My Curse”, invita a Marcy Mays de Scrawl para que interprete el tema, que está escrito desde el punto de vista de la pareja de Dulli. Finalmente, reconoce que no puede evitar echarla de menos.

Las escasas ventas de sus discos, las depresiones, el alcohol, sus hospitalizaciones por las crisis estomacales que sufre y, especialmente, los fracasos amorosos serán siempre los detonantes para escribir nuevos discos. Incluso se le diagnóstica como un maniaco depresivo y se pone en tratamiento.

The Afghan Whigs dejan de existir en febrero de 2001. Paralelamente, Dulli publica colaboraciones con otros artistas (el gran Mark Lanegan, por ejemplo) y proyectos (The Twilight Singers).

Actualmente sigue con su carrera en solitario.

Si tienen oportunidad, escuchen este disco. Igualmente recomendable para iniciarse en el mundo de Dulli es “Black Love”.

Espero que disfruten de este grupo tan sumamente especial.

jueves, octubre 27, 2005

Calle Plátano


Tengo dos alternativas para llegar a casa desde el metro.
Si tomo la salida de Ventilla, el trayecto es algo menor y muy poco emocionante. Pasas por un pequeño parque donde juegan los niños y luego callejeas un poco hasta llegar a la casa. El otro día había un crío jugando al balón con la que supongo que sería su abuela. La pobre vieja iba con el chándal puesto y no podía con su alma. Eso sí, se las apañaba para titar la pelota lo más lejos posible y en los lugares más difíciles de rescatar (jardín, zanja,..), ganando así unos preciosos segundos para poder tomar aire.

La otra opción es bajarse en Bravo Murillo, en la parada de metro Valdeacederas.

De Bravo Murillo paso a la Calle Veza y luego cojo la Calle Plátano. Al final de la Calle Plátano hay una pequeña plaza, que hace de intersección con Divino Redentor y desde la cuál la bajada volverá a cambiar de nombre para llamarse Calle Arroyo.

Esa pequeña plaza es un curioso rincón donde se junta mucha gente. Generalmente la parte de arriba de la plaza, según entras desde la Calle Plátano, está ocupada por los alcohólicos de los alrededores.

Los hay de muy diferentes edades, razas y de ambos sexos. Son un grupo bastante numeroso, que suelen ocupar dos o tres sitios fijos en la arquitectura de la plaza. Sus sitios están cerca de la tienda de un tío que me cae bastante mal porque tiene pinta de usurero y porque tampoco me gusta como le habla a veces a su mujer. De hecho, no entiendo porqué esa señora está casada con el tipo, la verdad. Creo que les une la usurería, pero no estoy muy seguro. De todas formas, hay que reconocerles que trabajan muchísimas horas para tirar adelante con su pequeña tienda de venta de todo un poco (ahora que lo pienso, no tiene que estar muy contento con la llegada de los pakis al barrio, porque éstos abren su negocio tantas o más horas que él). Es en esta tienda donde el grupo de alcohólicos compran sus cervezas o su cartoncillo vinícola. La verdad es que a veces ves las negociaciones entre el tendero y los borrachos dentro de la tienda, y tienes que reconocer que el dueño del establecimiento tiene paciencia con ellos. Se sabe todos sus nombres, y siempre les recuerda que han dejado a deber unos céntimos. Ellos le dicen que con todo lo que le compran le han pagado ya el chalet, y comentarios del estilo.

Siempre me llamó mucho la atención lo heterogéneo del grupo de alcohólicos. Ves a verdaderos viejos liándose porros y a jóvenes con aspecto de ancianos discutiendo con ellos. Ves gitanos, payos, sudamericanos, hombres, mujeres...
Nunca he visto grandes jaleos. Como mucho alguna discusión más acalorada de lo normal. Algunos llegan incluso en vehículo y después de coger la cogorza diaria se retiran a sus casas.
A veces me fijo en que durante largas temporadas, alguno de nuestros protagonistas desaparece. Yo imagino que están internados en el hospital durante un tiempo, y luego los vuelves a localizar.

Y así pasan los días.

En una extraña armonía, entre discusiones y compadreo.

Ellos no libran.

No hay vacaciones para ese trabajo que consiste en castigarte duro y a diario con el licor, mientras esperas ese momento en que ya no volverás a regatearle unos céntimos al usurero o a su desquiciada mujer.

martes, octubre 25, 2005

Criaturas abominables


Y ojo que con este título no estoy hablando de King Kong, Frankenstein, la adorable Godzilla o alguno de los fantásticos y macabros monstruos y seres que llenan la Historia del Séptimo Arte de grandísimos momentos. Estoy hablando de actores o actrices que más vale que se hubiesen hecho jugadores de ruleta rusa profesionales. Lo que pasa es que si llego a poner la foto de alguno de los tipos de los que voy a hablarles, se me jode el blog y aullento a los potenciales lectores y lectoras. Les voy a amenizar con dos ejemplos de monstruos de verdad. El primero nació en Riaño en el 56, aunque es vasco de adopción. Me río yo de la gripe aviar esa que va a destruirnos. Hemos sobrevivido a las películas de este tipo, y ahora nos meten miedo con el megagripazo. Incluso hemos sobrevivido a la canción "Gran Ganga" que interpretaba junto a Almodóvar.

Imanol “el holocausto” Arias.
Probablemente el peor actor de todos los tiempos!

Un tipo cuyos únicos registros dramáticos son el grito y el cabreo. Es por esto que en “Brigada Central” se lució que no veas. Aquel comisario gitano que respondía (si no le pillabas berreando, claro) al nombre de Flores fue el personaje peor encarnado de la historia de la televisión. Todos sus diálogos se podrían reducir a “Coñoooooooo!!!!” y cosas por el estilo. Vamos…igualito que “Canción Triste de Hill Street”!!!!!
Aquella temible serie se emitió en los hogares de este país a partir de 1989, y gozó de cierto éxito. Pero para que no me llamen talibán anti-Arias, admitiré que alguna de las películas o series en las que aparece no las conseguía boicotear con su lamentable presencia. Por ejemplo, en la serie “Anillos de Oro”, 1983, aparecía él. Pese a su insistencia por fastidiarla, la serie merecía la pena gracias al trabajo de Ana Diosdado y de Xavier Elorriaga.
Ahora anda haciendo la serie esa en que todo es magnífico pese a la dictadura y, en las pocas ocasiones que la he ojeado se ha cogido algunos berrinches para poder pegar esos berridos marca de la casa.

Yo también grito cuando le veo aparecer, para que engañarnos.

Si quieren realizar un ejercicio de sadomasoquismo brutal, pongan su mente a trabajar e imaginen que Coppola lo ficha para que haga de Chico de la Moto en “La Ley De La Calle” o que Kubrick hubiese pensado en él para sustituir a Malcom McDowell en “La Naranja Mecánica”.

En segundo lugar, y prácticamente igual de terrible, tenemos un ejemplo de galán español. Mi candidato al más chungo de los galanes es el Carlos “no aguanto tu cara” Larrañaga.

Habrá cosa más asquerosa.

Éste tío ha tenido papeles tanto en teatro como en el cine y en la tele. Aparecía en una de las series más infames de la Historia de la Humanidad, “Farmacia de Guardia”, sin ningún tipo de remordimiento. No entiendo como el mismo autor (Antonio Mercero) que hizo la fantástica “La Cabina”, pudo engendrar un artefacto tan dañino como esa innombrable serie. Carlos Larrañaga…prototipo de galán hispano, una raza que debería tender a desaparecer.

No me veo yo a este pájaro sustituyendo en “Un Tranvía Llamado Deseo” a Brando…aunque ambos sean galanes!!!!

En fin, espero que cuenten cuáles son los más terribles monstruos que han visto tanto en TV como en el cine o el teatro porque hay que detectar a estos terroristas del buen gusto y señalarles por la calle cuando los vean pasar.

Valen presentadores y presentadoras de TV.

lunes, octubre 24, 2005

31


Cuánto tiempo hace ya. Hoy cumple 31 y parece que fue ayer cuando la conocí. Ella tenía 17 y yo 21. Recuerdo que la vi subir la escalera del Rey de Copas con sus mallas con motivos grises, blancos y azules claros. Desde ese momento, mi vida cambió. Mi persecución fue digna de un psycho-killer de película. Yo le daba el follón a los amigos para que fuésemos a los bares donde la solía ver, y ellos se portaban bien y entre protestas solían acceder a mis peticiones. Se conoce que mi cara de enamorado le ablandaba el corazón a los muchachos.
Mi descaro mirándola era tal, que en algún momento pensé que se acercaría a golpearme la mandíbula, o que le diría a algún colega que le hiciese el favor de hacerlo por ella.
Aquello duró bastantes meses. Recuerdo que en una ocasión la llamé meona. Yo estaba en la puerta del aseo del Frankfurt, que era un bareto de mala muerte que había en la Calle Jara, y ella iba a entrar. Mi reacción al tenerla tan cerca no fue otra que decir algo como “eres una meona, eh?”. Ridículo. Ella me miró y se metió al water. Yo creo que asustada. Yo pensaba; tierra, trágame.
Otra gran hit por mi parte fue cuando me la encontré por primera vez en Murcia. Estábamos en la puerta de un bar tomando unos tanques (entonces, todo el mundo podía beber en la calle sin que pasara nada). A todo esto que me fijo que entre la multitud está ella. Ya no podía dejar de mirarla, y en un momento dado entré a rellenar mi tanque, cuando me la vuelvo a encontrar dentro del bar. Instintivamente, la cogí del brazo y le dije algo así como “Ey, estás aquí!” Ella se apartó con ganas y me dejó jodido de nuevo.
Pero no desistí.
La verdad es que yo estaba mostrando una más que pobre imagen. Me atrevería a decir que estaba haciendo el ridículo. Hasta que una noche, vi a Perico Montoya hablar con ella en la calle Cuatro Santos. Yo estaba apoyado en la pared, con mi chupa de cuero, mi birra y mi Ducados en la mano. Oteaba el horizonte, cuando me encontré aquel regalo caído del cielo...teníamos un amigo en común! Rápidamente, me acerqué y no recuerdo si llegué a decir algo. Lo que sí que recuerdo es que Perico comentó algo acerca de lo bonica que era su amiga, y yo dijé “sí, si que lo es”...algo tuvo que ver el Perico en mi reacción que hizo que nos dejara solos. Aquello parece que salió algo mejor, porque conseguí arrancarle un “nos vemos por aquí la semana que viene”. Lleno de ilusión, pasé una semana caminando un palmo por encima del suelo.
Cuando llegó el día, me puse malo.
Intenté salir a la calle varias veces, pero los vómitos me lo impedían. Huelga decir que no tenía su teléfono, y que eran los felices tiempos en los que no había móviles. Así que no pude avisarla ni nada....llevaba meses esperando ese momento y me puse malo!!!!
Recuerdo que aquella noche me quería morir!!!!
Volvió a pasar una semana, y nos encontramos de nuevo por la calle. Le presenté mis disculpas, y pareció aceptarlas, aunque en alguna ocasión posterior me ha confesado que no sabía muy bien qué pensar de un loco que se tira meses rondándola, y que cuando consigue quedar con ella no aparece. Pero aquella noche lo pasamos bien. Era mi primer año estudiando en Murcia. Yo había dado tumbos dejando de estudiar, trabajando en el campo y en Butano, yéndome a vivir a Madrid y regresando a casa a las pocas semanas, para decidir hacerme universitario. Ella parecía tener más claras las cosas en su vida, y ya estaba en segundo curso de enfermería.
Volvimos a quedar, esta vez para vernos en Murcia. Estuvimos una tarde tomando café en el Itaca. Recuerdo que yo me equivocaba hablando y todo, que era torpe y estaba nervioso cuando hablaba con ella. De aquella nueva cita salió una invitación a cenar en su casa unos días después...llevé vino, y nos tiramos toda la noche charlando...quieren saber cómo era ella entonces? Es muy sencillo. Solamente la tienen que mirar ahora, en la actualidad. Está maravillosa. Igual que siempre. Todavía me pongo nervioso cuando estoy con ella.
Nuestra historia duró unos siete años, con altibajos y épocas de dejarlo. Luego yo me vine a trabajar a Madrid, y la distancia y las circunstancias rompió lo nuestro. Durante 6 años hemos estado separados, cada uno con sus historias, mejores o peores. Desde hace un tiempo decidimos que ya estábamos hartos de buscar no sabemos muy bien el qué. Decidimos que estamos hechos el uno para el otro, y que no queríamos estar más tiempo separados.
Para mí es la más increíble de las Historias de Amor.
Hoy es su cumpleaños.
Cumple 31.

Cada vez que escucho música pienso en ella.
Yo siempre escucho música.

No lleva muy bien lo de la distancia. Yo lo llevo mejor. Estoy tristemente acostumbrado a estar separado de la mayoría de gente con la que quiero estar.
Estoy seguro que todo se arreglará. Muero por dormir con ella cada noche, por mirar cómo hace las cosas más cotidianas, muero por escucharla y por hacerle reír.
400 kilómetros no son nada.
31 años no es nada.
Felicidades, Encar.

Están sonando...The Kinks!


Estoy pensando en hablar sobre un disco cada semana. Como podrán ir comprobando, los discos que escucho pueden ser de reciente edición o tener más de 30 años. El primero que he escogido lo estoy escuchando ahora mismo. No soy muy amigo de las recopilaciones, pues si solamente te fías de ellas puedes perderte muchísimas canciones maravillosas que los grupos o las compañías no consideran lo suficientemente buenas como para convertirlas en un clásico de la banda de turno, pero que perfectamente pueden ser parte de tu vida.
El disco del que les voy a hablar hoy es “The Singles Collection” de The Kinks. Como sabrán, se trata de una de las bandas que formó parte de la Invasión Británica en los 60´s. Está editado en Enero de 2004 (hay otras ediciones, no obstante), pero tengan ustedes en cuenta que en realidad recoge éxitos de una banda que graba por primera vez en Enero de 1964 (bajo el nombre de The Ravens), y cuyo último disco aparece en 1993, así que ya ven que estamos hablando de un grupo mítico, con varios altibajos en su carrera. Las figuras realmente imprescindibles de The Kinks son Ray y Dave Davies. Dave es el guitarra solista, mientras que Ray es el hermano mayor, el que más compone y cantante y guitarra rítmico. Un tipo cínico y, como hablaba esta mañana con un compañero de trabajo (Danny), presenta las canciones como un dulce caramelo que esconden veneno en su interior.
Un buen ejemplo es la archifamosa “Lola”, un tema que nos cuenta cómo un tipo se enamora de una chica en un Club del Soho londinense, para descubrir en la última frase de la canción que en realidad se trata de un tipo. Actualmente no suena demasiado atrevido, pero si tenemos en cuenta que el tema es de 1970, la cosa cambia. Otros temas como “Victoria”, resta importancia al esplendor histórico británico del que tanto presumen los ingleses. Y me gusta especialmente la triste historia del payaso alcohólico en “Death Of A Clown”. Al listado de canciones superfamosas (“You Really Got Me”, “Victoria”, “All Day And All The Night” o “Waterloo Sunset”) que ya conocía y que me gustaban, debo decir este disco me ha ayudado a conocer otras muchas canciones preciosas (la beattleniana “You Still Want Me”, “Everybody´s Gonna Be Happy”, “Till The End Of The Day”, la pesimista “Where Have All The Good Times Gone”, “Dedicated Follower Of Fashion”, puro estilo Kinks, o la mencionada “Death Of A Clown”, de la que recuerdo levemente el video clip y que tendré que rescatar vía Internet.
Un grupo que sirvió de influencia para el posterior desarrollo de sonidos más fuertes y que puede que no se les sitúe nunca a la altura de The Beatles, quizá porque siendo contemporáneos suyos éstos les ensombrecieron, pero que particularmente pienso que no tiene mucho que envidiar a los de Liverpool!
Seguro que el Piñe se parte el culo cuando vea que acabo de descubrir a los Kinks...jejejeje!

jueves, octubre 20, 2005

Cotidianidades


Frecuento un foro de música dónde, además de charlar música, solemos hablar de muchas otras cosas.
Hace bastante tiempo un amigo, Eloy, abrió un post sobre cosas que le irritaban. Nos referíamos a cosas cotidianas, nada de obviedades, como las guerras, hambrunas, etcétera. Aquel post tuvo mucho éxito, y todo el mundo empezó a escribir acerca de las cosas que le hacían sentir mal (creo recordar que una de las cosas que señalé que me irritaba era ver a políticos o periodistas intentando hablar como los jóvenes, cosa que nunca consiguen, ya que abusan forzada y ridículamente de palabras que los mismos jóvenes no suelen utilizar, o al menos no tan exageradamente). El caso es que después de contestar a aquel post, se me ocurrió que debíamos abrir un segundo post de réplica, en el que contásemos las cosas cotidianas que sí que nos gustan. El éxito de aquel post también fue tremendo, e incluso el tema ha sido abierto en más ocasiones. Me gustó mucho aquella experiencia porque pude comprobar que no soy el único que disfruta con esos placeres tan sencillos como necesarios para que cada día no sea una pesadilla. Dicho de otra manera...este listado de cosas (entre otras muchas, claro) hacen que uno no pierda del todo la cordura:

.- Rascarme la espalda contra la pared.
.- Pasear por la calle y ver el anuncio de un concierto que te gusta mucho y del que no tenías noticias.
.- Ver como pasea la Encar en bragas por el pasillo de la casa.
.- Despedirte de un trabajo que te apesta.
.- Ver tropezar torpemente a una autoridad.
.- El primer trago del chupito de Jameson.
.- El sonido de la aguja en el vinilo.
.- Que se equivoque el presentador del Telediario.
.- Descubrir que aún te queda un cigarro, cuando ya lo dabas todo por perdido.
.- Despertarte a la hora habitual, y comprobar que es sábado y no tienes que madrugar.
.- El olor de los libros nuevos.
.- La canción de Shin-Chan.
.- Escuchar sesear al Chaval.
.- Cantar fatal canciones con los colegas en el coche, a grito pelao.
.- Acurrucarte en la cama cuando hace mucho frío, bajo el peso de innumerables mantas.
.- Hermanarse con la gente en el bar, mientras ponen buena música.
.- Sofá, porro y buena película.
.- Descubrir un poema de Bukowski no editado anteriormente.
.- Llegar al bar, cuando en la calle llueve que te pasas, y ahí están toda la gente esperándote.
.- Faltar al trabajo por voluntad propia.
.- Llegar al andén del metro y que en ese mismo instante esté entrando en la estación el tren.
.- El sonido cuando abres tu lata de Mahou.
.- El olor en la escalera del cocido que ha hecho la vecina.
.- Descubrir en el bolsillo un billete que no recordabas que existía.
.- Comprar un nuevo CD y estudiar minuciosamente el libreto que lo acompaña.

Y un largo etcétera!

miércoles, octubre 19, 2005

Madrid - Buffalo



Tengo un sueño.
No soy el primero. Sin ir más lejos, Luther King ya escribió algo al respecto.
La Encar y yo nos hemos hecho una promesa. Antes de morir, veremos a Tom Waits actuando. El artista vivo más grande.
Hace un año más o menos moví la cosa para ir a Ámsterdam a verlo en directo. La gira europea en la que presentaba “Real Gone” solamente constaban de tres fechas en Ámsterdam, dos en Berlín y dos más en Londres. Eso era todo. Solamente llegué a tiempo de conseguir entradas de reventa, y los precios eran astronómicos para mí (rondaban los 400 €, a lo que habría que añadir viaje e instancia). Por lo tanto, aquel sueño se rompió.
Pero una noche que escuchábamos la Encar y yo “Downtown Train” lo vimos claro. Iríamos a verlo sea donde sea. Tenemos una cita con él, lo que pasa es que aún no tenemos ni fecha ni lugar, pero tenemos una cita. Es difícil conseguir presenciar una de sus actuaciones, cada vez son menos, ya que la mayoría del tiempo lo pasa con su esposa y sus críos en la casa que tienen en el campo , y ya no se pega esos grandes tours por USA como antaño (en Europa no se ha prodigado nunca demasiado). Pues bien, esa noche tuvimos una visión. Y sabíamos que lo acabaríamos viendo. ¿Dónde? Ni idea. Pero decidimos que no importaba demasiado el sitio. Así que sí durante unos días la Encar y un servidor no dan señales de vida, piensen que probablemente desconectaron sus teléfonos móviles, cogieron un par de mudas, algo de abrigo y un avión, y se plantaron en Buffalo para cumplir un sueño.
Ya les contaremos.

Obituario


El lunes día 17 de octubre de 2005 fallecía Kike Turmix en Madrid.
Los que no estén muy puestos en el mundillo del Rock And Roll patrio no sabrán que éste tipo fue uno de los promotores que más riesgos asumió a la hora de traer a este país a innumerables bandas poco conocidas por estos lares en un principio, pero que él amaba. Algunas de esas bandas llegarían a llenar años más tarde salas y festivales en la Península (Hellacopters o Gluecifer, por ejemplo), y se harían grandes en la escena rockera internacional, pero cuando él empezó a trabajar con esos grupos, no los conocía ni su padre.
Paralelamente, su grupo (los Pleasure Fuckers) llegaron a hacerse un hueco en al escena nacional, y aunque nunca llegaran a vender como Alejandro Sanz, siempre fueron respetados por público, crítica y compañeros de profesión.
También hacía sus pinitos como DJ de Rock And Roll, y no era extraño encontrártelo pinchando por algunos bares de esta ciudad.
Además, el tal Turmix regentaba el No Fun, uno de los bares más emblemáticos de su Malasaña querida.
En una visita a ese garito, tuve la oportunidad de conocerlo. Rápidamente me pasó una copa de cava, y eso que como mucho nos cruzamos tres palabras.
No pensé que poco tiempo después nos dejara.
Ni conozco apenas los temas de Pleasure Fuckers, ni he ido demasiadas veces al No Fun, ni se puede decir que llegase a conocerle lo más mínimo, pero les aseguro que he sentido la muerte de tan tremendo personaje.
Ha sido emocionante leer los constantes mensajes de ánimo para su viuda, y de gracias por haber sido como fue, en webs de algunos de esos grupos o en foros y webs musicales.

Vaya, que cuando se marcha alguien que merece la pena, como que te quedas un poco chafado.
Allá donde esté…descanse en paz!

martes, octubre 18, 2005

A modo de presentación!!!


Buenas!
Inicio mi andadura por este mundo de los blogs, animado por la desbordante experiencia tanto del Chaval como de Miguelillo Quesada. En este espacio quiero comentar mis majaderías e inquietudes, y espero que la participación sea amplia y variada.

Estoy totalmente seguro que estos objetivos no los lograré, pero por intentarlo que no quede.

¿Saben una cosa? Tantos años viviendo en Madrid y echando de menos tanto a la gente de mi Cartagena como a la de Murcia, me han hecho dependiente de la comunicación a través de Internet. Está claro que incluso estos modernos canales de comunicación no funcionan si la gente no se lo curra minimamente, pero me apetece abrir mi propio blog.

Ya sé que el mayor visitante seré yo mismo.
Ya sé que llegará un momento en que pase de seguir escribiendo.
Si todo eso ya lo sé...pero bueno...de momento, aquí estamos!

Pasen y vean!