En la barra con...Chinaski!!!

Sí tu cultura es superior, es porque tus razones disparan mejor. Voy a robar tu comida, voy a vender tu fusil. Me voy a comer un soldado. Voy a llenarme de tí.

martes, diciembre 20, 2005

Spider Jerusalem


“Antes me encantaban los disturbios. Llevar ropa vieja de calle que pudiera resistir que te arrastraran por la acera, infectarme de algo bueno y contagioso, y salir a machacar polis. Era genial tener nueve años”.

Así de feroz empieza el número dos de Transmetropolian, la serie de cómics favorita del que suscribe. Spider Jerusalem es su protagonista. Se trata de un periodista que baja de la montaña por la llamada de su antiguo editor, para que termine de cumplir el contrato que tenían firmado hace años. Jerusalem le debe dos libros. Uno de temática política y el otro libre. Para ello tiene que volver a retomar su trabajo de columnista. Jerusalem había huido a la montaña harto de la fama que como periodista había conquistado, ya que un fan intenta arrancarle un brazo. Harto también de meterse en la más oscura de las profundidades del mundo que le toca vivir. Un mundo futurista dominado por la codicia, la corrupción, los avances tecnológicos y el caos y la más absoluta de las pobrezas.

En el mundo de Spider Jerusalem, existe los simuladores alucinógenos para maquinaria viva (las máquinas también se drogan), cada seis horas se funda una iglesia, existen los revivos, que son viajeros temporales lentos llegados a un futuro que no entienden y que les vuelve locos nada más asomarse a la calle (fueron congelados hace mucho años), existen también los transientes, que defienden el derecho a cambiar de especie (Fred Cristo es su profeta), estimuladores de inteligencia, píldoras de chispazo, implantes morfogenéticos temporales, las empresas meten publicidad en los sueños de la gente, su gato tiene dos cabezas y fuma tabaco negro ruso, y su arma favorita es el disruptor digestivo (te dan ganas brutales de cagar).

¿Puede un cómic cuyo hilo argumental principal es cubrir una campaña política por parte de un periodista ser tan sumamente adictivo? La respuesta es sencilla; desde luego. El dibujo de Darick Robertson y (sobretodo) el guión de Warren Ellis son sencillamente maravillosos.

Recuerdo perfectamente dejarle la colección al Quiñonero, y éste leérsela un montón de veces...para terminar comprándola y volver a leerla mil veces más. Pura droga!

Desde este blog, solamente puedo animarles a que lo ojeen si tienen ocasión.

Gracias!

sábado, diciembre 17, 2005

Estuvimos viendo a...Josele Santiago!


Una vez más, fuimos a la convocatoria del bueno de Josele Santiago. Por motivos que no vienen a cuento, no pude ir a verlo a Cartagena en esa visita que hizo hace unas semanas, y la verdad es que apetecía disfrutar de nuevo de su música.

Decirles que el concierto de anoche estuvo a la altura de las últimas veces que he tenido el placer de ver a Josele; repertorio basado en su único disco en solitario hasta la fecha, más algún regalito de su etapa enemiga ("La Otra Orilla", “Antonio”…) y un par de versiones, entre ellas la maravillosa "You´re Sixteen" de Johnny Burnette, y la verdad es que nos dejó con ganas de mucho más.

El formato del concierto era acústico, acompañado una vez más de Pablo Novoa. El local (La Boca Del Lobo) es un garito que tiene buena pinta de la zona de Huertas, pero no está demasiado capacitado para albergar un concierto que tengo un mínimo de tirón. De hecho, se quedó un puñado de gente en la puerta sin poder entrar (en la puerta del garito ponía que la capacidad del local es de 91 personas).

Respecto a los teloneros, sepan que eran una especie de La Oreja Baila Sola cruzado con Amaral. Ni que decir tiene que intentamos que el tipo de la barra nos vendiese heroína para pasar el mal trago. Me parece que se llamaban Tiza, y la señora que cantaba se enfrentó al público desde el primer tema, ya que ciertos corros de gente estaban hablando durante la actuación. Quizá sea la falta de tablas, pues a partir de ese momento el cachondeo con el asunto fue tanto que ya no dejaría de rayarse con el público durante toda la actuación y no pareció que lo pasaran demasiado bien ni ella, ni el respetable. Sin embargo, Josele logró la atención inmediata de la gente con dos acordes cañeros nada más salir. No le hizo falta nada más.

Le caímos bien a los camareros, que nos obsequiaron con unos tequilas y, aunque el espectáculo fue algo corto para mi gusto, todo el mundo salió muy contento de aquel antro.

Hasta la próxima, Sr Santiago.

martes, diciembre 13, 2005

Hemos leído...Q


La verdad es que he perdido el hábito de leer libros.
Ese placer indescriptible que tiene el estar enganchado a un buen libro, y que cuando llegas a casa o en el Metro, devoras con avidez.
He pasado un año y medio aproximadamente, en el que apenas he leído nada.
Para colmo me pillé este libro para intentar recuperar el hábito, pero reconozcamos que no es el mejor ejemplo de libro atrapa-lectores, ya que es bastante tocho y su lectura no es fácil en ciertas fases.

Q es una novela histórica ambientada en la Europa de las grandes convulsiones religiosas, en el periodo que abarca desde 1517 (cuando Martín Lutero proclama sus 95 tesis) y acaba en 1555.
Todo el libro está lleno de misterios que se irán resolviendo poco a poco, muy a la manera de “El Nombre de la Rosa”. He leído en algún sitios que se trata de un verdadero homenaje a los personajes secundarios de la Historia, y bien es cierto que se puede aplicar esta definición.

Aventuras, investigación, misterios, verdaderas descripciones sociológicas y una manera de analizar la vida a través de las andanzas de varios personajes (en bandos totalmente opuestos) durante algunas décadas, nos dan un conjunto de elementos cuya combinación es más que atractiva.

Particularmente, he sufrido algo con la lectura del libro por el problema de pérdida de hábito que antes les comentaba, y porque soy un verdadero desastre para memorizar nombres, máxime si éstos son de origen holandés o alemán.

Respecto a sus autores, he investigado alguna características de ellos que a buen seguro les va a interesar. Sepan que el nombre (Luther Blissett Project) lo sacan de uno de los peores futbolistas de la historia del A.C. Milan, y bajo él se encuentran cuatro personalidades, tanto de la Cultura italiana, como de otros medios. Crean el colectivo en 1994, y se dedican a montar ciertos “escándalos”, como hacer correr el bolo de que Naomi Campbell viajaba a Bolonia a operarse de celulitis, convocar una Huelga de Arte desde Internet, hacer creer que cierto rockero había desaparecido y otro tipo de experimentos que tienen que ver con la comunicación y la manipulación de la masa.

Y lo mejor de todo, son capaces de sacar un pedazo de libro como este, y convertirlo en best-seller, navegando a contracorriente.

Después de éstas y otras experiencias (se llegó a decir que el mismo Umberto Eco estaba detrás de este grupo), deciden rebautizarse bajo el nombre chino de Wu-Ming (los sin nombre), y seguir con sus acciones de tinte anarco-punk-cultural.

Una gente más que interesante.

jueves, diciembre 01, 2005

Estuvimos viendo a...Los DelTonos!


Y fue en la Sala Aqualung.
El cartel estaba compuesto por The Grillo (que afortunadamente no vimos. Me dijeron que eran realmente malos), Los Deltonos y Quique González.
Aparecieron por este orden.

Con DelTonos tenía una deuda pendiente. Ocurre que este Septiembre los vimos la Encar y yo en Gasteiz, y no nos quedamos del todo contentos después de la actuación. Presentaban disco nuevo (“GT”) y un vuelco en su sonido que yo no me esperaba (quizá porque no he seguido la evolución del grupo...hace años que no escucho un disco de ellos), y quedamos algo decepcionados. Hacía más de 10 años que nos lo veía en directo y esperaba otra cosa, pero ayer quedamos en paz.

Una vez que acepto ya su cambio de estilo, claro. Es cierto que cuando quemaban escenarios eran una de mis bandas en directo favoritas (y me refiero tanto nacionales como internacionales), y que eso parecen habarlo dejado atrás, a cambio de una propuesta mucho más cercana a los sonidos americanos actuales (me da la impresión de que han estado escuchando mucho a Steve Earle, a Drive By Truckers y a tantos otros). También es cierto que esos sonidos a mi me seducen poco, y que prefiero aquella vena R&B incendiaria que tenían, pero las canciones están muy bien hechas, las guitarras me gustan mucho (el estilo de Hendrik Rovever es tremendo) y la manera de ejecutarlas está muy bien.

La mayor parte del material que tocaron fue del “GT”. También alguna de “Sólido”, un par de versiones y una o dos de las canciones más antiguas.

El buen sabor de boca que me dejaron hace que olvide su actuación en Azkena. En esta ocasión, creo que las canciones estaban mejor escogidas. Lástima que tocasen poco tiempo, en beneficio del tipo que actuó después; una suerte de cantautor rockero, con pinceladas Springsteen en malo, con algo de rollito Javier Álvarez, con un tufo a 40 Principales poco recomendable, e imitando con sus movimientos al John Cougar Mellencamp de “Pink Houses”.

Lo que tardé en consumir el cubata es lo que duré de concierto.

Unos cinco o seis temas.

Espero no volver a cruzármelo en mi camino.

Como nota curiosa, mientras estábamos tomando algo en la puerta de la sala, Josele Santiago y algunos amigos se sentaron al lado nuestra. Luego pudimos verlo dentro del local, y la verdad es que esos dos guitarras (Josele y Hendrik) están posiblemente entre los 4 mejores guitarristas de este país, si hablamos de Rock And Roll.

Bueno, pues hasta el próximo.