Sesión de cine...La Noche De La Iguana

No quería yo hablar tan pronto de nuevo de cine (por no ponerme pesado) pero es que tras la experiencia cinematográfica de este sábado, no me queda opción. Y todo gracias al maravilloso ciclo que están haciendo en Murcia dedicado a John Huston, un tipo con una filmografía tan apasionante como su propia vida.
Torero, militar, boxeador, periodista, dramaturgo, pintor, jugador, un amor absoluto por México que le hace enrolarse en el Ejército Revolucionario de Pancho Villa, sus contenciosos contra el Comité de Actividades Antiamericanas...en fin, un tipo inquieto, sin lugar a dudas. Quizá esa variedad se deja ver en su propia filmografía, tan extensa como rica.
La película que nos ocupa va sobre un guía turístico (ex-pastor protestante; Richard Burton) que dirige una excursión de mujeres. Se ve envuelto en un lío con la jovencita que acompaña al grupo de mujeres, y busca solución a sus problemas en un parador que lleva una antigua amiga suya (Ava Gadner). Un nuevo personaje (Deborah Kerr) aparecerá por dicho parador, una caricaturista que va acompañada de su abuelo, un viejo poeta que está más pallá que pacá. A destacar también a la mujer que agobia a Burton y al que quiere ver destruido (Grayson Fall).
Las interpretaciones son soberbias, y en especial me quedo con Ava Gadner y con Richard Burton. Él está sencillamente espectacular (solamente con ver el sermón que se marca desde el púlpito al principio de la película, sabemos que era el mejor actor para desempeñar este papel). Pero lo de la Gadner se sale. Nada más verla en la pantalla, la Encar tuvo que exclamar un “mira que guapa”. Y vaya que si lo está. Con una edad de algo más de 40 años, Ava sigue llenando la pantalla como pocas.
Mi escena favorita es cuando Richard Burton está intentando camelarse al conductor del autobús, y Ava, muy atenta a la disparatada manera de contar las cosas de Burton, no para de reír y de poner caras detrás de nuestro hombre. Impagable también las tomas de los caretos de las viejas cantando ridículas canciones, en el autobús de excursión, mientras Burton cree morir de vergüenza ajena.
En fin, que la peli tiene un poco de todo (drogas, relaciones con menores, “menois a trois”, referencias a la religión,...) y estoy seguro que tuvo que ser todo un escándalo en su momento allá por el lejano 1964.
Hay pocas cosas tan gratificantes como ir al cine a ver un clásico en gran pantalla, para después entrar a un bar de amigos a escuchar algo de blues mientras saboreamos unos pacharanes, unos cigarrillos de la risa, y hablamos con la mejor de las compañías posibles.






