En la barra con...Chinaski!!!

Sí tu cultura es superior, es porque tus razones disparan mejor. Voy a robar tu comida, voy a vender tu fusil. Me voy a comer un soldado. Voy a llenarme de tí.

martes, febrero 21, 2006

Corto Maltés


Quizá sea porque Corto no tenía línea del destino en su mano y decide “dibujarse” la suya propia con la cuchilla de afeitar de su padre. Quizá sea por la época que le tocó vivir, ya que nació el 10 de Julio de 1887 en La Valeta (Malta). Hijo de un marino británico y de una gitana sevillana llamada la “Niña de Gibraltar”.

Quizá porque oficialmente residió en La Antigua (Antillas), aunque él prefería pasar el máximo de tiempo posible en Hong Kong.

O quizá porque pasó buena parte de su infancia en Córdoba, lo cierto es que Corto Maltés es el personaje más libre que yo haya conocido jamás ni en libros, ni en películas y, desde luego, ni en la vida real. Con sus propias ideas, no sabe lo que es echarse a atrás, ni conoce el término “vendido”, no tiene dios ni amo y pese a no ser nada políticamente correcto, mantiene una moral propia con la que sin duda coincido en la mayoría de ocasiones.

Conoció a Stalin cuando era botones en Italia, a Jack London en Argentina, fue pirata, traficó durante la I Guerra Mundial e incluso se alistó en las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española, donde desaparece para no volver a ser visto...aunque Hugo Pratt siempre insistió en que Corto no murió en España y que se instaló tras la guerra en algún pueblo costero a tomar su definitivo descanso.

Guerras, brujería, viajes (desde la Argentina hasta Pakistán, desde Venecia a Etiopía, desde la Amazonía a Siberia, desde New Orleans hasta Shangai o Mongolia...incluso partió en busca de la Atlántida!!), su incomparable amistad con Rasputín, la Historia, el amor, el romanticismo, la aventura, la clase...mucha clase es la que rebosa toda la obra de Hugo Pratt con nuestro personaje favorito.

Si alguna vez tengo que reencarnarme que sea en el gran marino anarquista, el tipo con el don de la oportunidad, que sea en Corto Maltés.

viernes, febrero 10, 2006

Pedro Juan Gutiérrez


Pues eso es lo que hice el pasado miércoles día 8 de Febrero de 2006 antes de ir a ver a los Meteors. Me fui al Salón de Actos de la FNAC a escuchar al Pedro Juan Gutiérrez.

Para los que no lo conozcan, éste tipo es un escritor cubano que bebe claramente de la escuela literaria norteamericana. La gente le llama el Bukowski cubano, pero yo creo que son bastante distintos. Sobretodo porque su condición de caribeño le llena de matices totalmente diferentes a los de nuestro querido Hank. También considero a Pedro Juan algo más sucio y descarado que Bukowski. Sí que tienen cosas comunes, como el basar casi toda su obra en su propia vida y en el empeño en retratar las cosas cotidianas más vulgares.

En cualquier caso, durante el acto ya se ocupó el presentador (un tipo que no me gustó nada; demasiado serio y un poco estirado para mi gusto) de resaltar que Pedro Juan está hasta las narices de la comparación, y hablaba de que las referencias válidas son Hemingway, Capote y Dostoievski. Este comentario me chafó la pregunta que le iba a hacer. Es igual.

El propio Pedro Juan nos contó que fue tras la lectura de “Desayuno en Tiffany´s” que decidió ponerse a escribir. Ya es casualidad que en este mismo blog les hablase de ese libro el otro día.

¿Más cosas interesantes que nos contó? Pues habló de la soledad del escritor, al menos cuando él está escribiendo. Nos decía que se pone a interpretar los personajes de su libro en voz alta, y que para ello se encierra durante horas en su habitación para no ser molestado ni tomado por loco.

También nos dijo que los políticos son malos, y que no cree en la gente que se empeña en llevar a otra gente por los caminos que considera son los buenos o por interés propio. Religiosos y políticos eran sus objetivos principales con este comentario. Decía creer en la libertad individual.

Nos habló también de su experiencia de soldado (dijo que estar en el ejército es como que te roben la vida), y también nos deleitó con algunos momentos de su experiencia como periodista y como el hijo del heladero que es, al fin y al cabo, lo que siempre ha sido.

Antes de acabar el acto (dónde nos presentaba su último libro: El Nido De La Serpiente: Memorias Del Hijo Del Heladero) nos leyó un poema alucinógeno escrito por él y que no ha publicado (de hecho, creo que no ha publicado poesía aún, pues se tiró un año entero escribiendo un libro de poesía que al final no encontró editor interesado alguno).

Compré un par de copias del libro y le pedí que me las firmara y dedicara, y le estreché la mano agradeciéndole todos esos buenos momentos que me ha hecho pasar.

Los que no lo conozcan ya tardan en adentrarse en las páginas de “Trilogía Sucia De La Habana” o en “Animal Tropical”, que considero lo mejor de su obra.

Apuesto a que con ese nombre tan poco comercial (Pedro Juan Gutiérrez) más de uno de ustedes creía que iba a hablar del vecino de arriba o del boticario del barrio.

Estuvimos viendo a...The Meteors


Fue este miércoles cuando después de asistir a la presentación de un libro nos dirigimos a tomar unas cervezas a La Leyenda, para luego ir a la Sala Club Revolver a ver el concierto de los Meteors.

Creo recordar que éste es el primer concierto de música psychobilly al que asisto, así que sin apenas conocer el repertorio del grupo (alguna cancioncilla suelta, pero de la que no podría tararear nada), nos plantamos en esta sala, en la que tampoco había estado nunca.

Al principio estuvimos en un lateral del recinto y aquello no sonaba mal pero tampoco era como para tirar cohetes. Después cogimos un sitio mejor (ya con el grupo delante nuestra) y cambió mucho el asunto. Un sonido de contrabajo muy rotundo y un batería más que competente, acompañando a una guitarra con una distorsión bastante particular y una voz que para mí era lo menos atractivo de la banda.

El Dioni se vino al concierto y él, que es fan de los Nekromantix, alucinó al descubrir a los padres de ese tipo de sonido. Tampoco ocultaban las influencias de The Cramps en su manera de entender la música, aunque estos tipos llevan más de 25 años en la carretera y, sin duda, tienen su propio estilo. Están ahí por méritos propios. Quizá no jueguen en la primera división, pero lo que hacen sigue sonando muy bien y, sobretodo, está lleno de actitud y dignidad.

El público estaba petado de rockers tatuados hasta las cejas y de tipos medio rockers-medio punks de aspecto curioso. La sala mucho más llena de lo que esperaba.

En definitiva, me lo pasé muy bien y la verdad es que algunos temas fueron memorables. A destacar una versión de los Stones (Get Off Of My Cloud) totalmente adaptada al sonido de la banda.

martes, febrero 07, 2006

Estamos escuchando...Southern Culture On The Skids


Divertidos, originales, explosión de música, estilos y alegría! Boogie, R&B, Surf, Rockabilly, música sureña, Cramps, B-52´s…en definitiva; Rock And Roll con un alto grado de tintes rednecks! Música para bandas sonoras de Tarantino! Música para fiestas o para ponerte antes de ir a ellas! Esto es Southern Culture On The Skids!

Mira que estaba detrás de esta banda desde hace un tiempo, pero ha sido a raíz de que un colega (Xailor) me haya pasado algunos discos de ellos, que estoy flipando como con pocos grupos.

Fue en Carolina del Norte donde a mediados de los 80 Rick Miller inicia sus pinitos musicales. De aquellas primeras experiencias hacen una grabación con el mismo nombre que la banda, pero lo importante está por llegar. A finales de esa maravillosa década, Miller conoce a la bajista, cantante y teclista Mary Muff, y al batería Dave Hartman. Allí cambió todo. Graban el LP “Too Much Pork For Just One Fork” en el 91, disco que aún no he escuchado, pero que parece ser que ya deja entrever perfectamente de qué va esta historia.

Los amigos que más conocen a la banda me dicen que este grupo ha ido evolucionando positivamente en cada nueva entrega. Vamos, que con cada nuevo disco descubrimos un trabajo mejor que el anterior. Esto, desde luego, no está al alcance de todos los grupos, ni muchísimo menos. De hecho, nos sobran ejemplos de bandas que graban un gran primer LP, para luego ir desinflándose paulatinamente.

En 1992 aparece “For Lovers Only”, un poco más de lo mismo. Tampoco he tenido oportunidad de escuchar este disco, pero todo llegará (solo hace dos semanas que me he puesto a seguirles la pista en serio). Tampoco me he podido hacer todavía con “Ditch Diggin” (1994), pero a partir de aquí podemos hablar ya de una trilogía que me parece fantástica: “Dirt Track Date” (1996), “Plastic Seat Sweat” (1997) y “Mojo Box” (2004). Entre “Plastic...” y “Mojo Box” está “Liquored Up And Lacqueted Down”, disco con el que vuelven a la independencia después de grabar un par de álbumes con Geffen, y con el que se convierten en cuarteto, al meter con ellos a un teclista.

Como pueden ver, afortunadamente aún tengo mucha música que descubrir de ellos y, sobretodo, tengo que vivir la experiencia de sus directos, que todo el que conozco que los ha disfrutado los define como un espectáculo único e incomparable.

Si al virtuosismo guitarrero y compositivo de Miller le añadimos la alegría de las canciones y el saber hacer de la Mary, tenemos un cocktail que resulta totalmente irresistible.

Así que no sea perezosos. Búsquenlos, y si les gustan, nos vemos en las primeras filas la próxima vez que asomen sus narices por estos lares.

domingo, febrero 05, 2006

Estuvimos viendo a...AC/NÉ


Fue este jueves pasado cuando nos dirigimos a la Sala Sirocco (una de las más clásicas de Madrid) a ver a una de esas bandas que hacen tributo a grandes grupos.
Los tipos en cuestión eran AC/NÉ (horroroso nombre, por cierto), que hacen las veces de los AC/DC del malogrado Bon Scott.

Y la verdad es que la experiencia fue muy positiva, pues les aseguro que disfruté cosa mala del espectáculo. La parte musical estaba logradísima (considero que sobretodo las bases), y el sonido que conseguía el grupo era muy muy muy parecido al de los originales. Pero lo que ya es una locura es la voz del tipo. Me quedé flipado al comprobar lo bien que imita tanto la voz como la manera de cantar de Scott. Incluso te recordaba físicamente al australiano, aunque todavía parecía tener más cara de sinvergüenza el imitador que el propio Bon, algo difícil de creer sin verlo. De verdad que está justificado que el público vibrase (casi) como si estuviéramos viendo a los originales.

A esto hemos de añadir un repertorio totalmente inmejorable (aunque ya me hubiese gustado que tocasen “Can I Sit Next To You” y “Ride On”), plenamente de la etapa del australiano, exceptuando una pequeña concesión que le hacen al material de Brian Johnson al interpretar “Shook Me All Night Long”.

Quizá sus mayores deficiencias se manifestaban a la hora de ejecutar los solos “made in Angus”, pero esto no desdibujaba un espectáculo más que recomendable.

Y si la compañía es realmente excepcional (Xailor, Godofredo y Danny), y encima el concierto es gratis, pues no concibo mucho mejores planes que pasar unas horas escuchando buena música en directo un jueves cualquiera por la noche.

miércoles, febrero 01, 2006

Hemos leído...Desayuno En Tiffany´s


Acabo de terminar de leer “Desayuno en Tiffany´s” de Truman Capote.

Les seré sincero...es el primero que me leo de él, salvo algunos relatos cortos cuyos nombres no recuerdo. Más de un colega me había dicho que éste no es su mejor libro en absoluto, y que realmente lo que es de obligada lectura es “A Sangre Fría”, por ejemplo. Pues bien, creo que esas palabras no pueden ser más ciertas.

Entiéndanme, el libro no esta mal, su estilo es de fácil lectura (muy común en los autores norteamericanos...como un día me dijo Andrés Pedreño; su literatura es rápida, porque su cultura es veloz, su historia poca y su manera de funcionar práctica) y es entretenido, pero es prescindible. No es una de esas lecturas obligatorias que todo el mundo debería leer al menos una vez en su vida, ni muchísimo menos.

De hecho, a mí me llamaba la atención porque apenas recuerdo la película que se adaptó del libro (y en la que Capote participó como guionista) donde aparece la gran Audrey Hepburn, en el papel de Holly Golightly. De hecho, adjunto foto de ella en lugar de la portada del libro, porque vale más una imagen de ella que el libro de aquí a Lima (Perú).

La edición que yo tengo es de Anagrama, de esas baratas, y al finalizar la novela (que de repente termina...al principio pensé que en realidad continuaba) se complementa con unos pocos relatos cortos que no están mal.

Quizá lo que más me ha gustado del libro es la manera de retratar las personalidades de los protagonistas. En pocas páginas, uno ya parece reconocer marcados rasgos de sus personalidades, lo cuál no es nada fácil de hacer.

En fin, que espero que Capote (muy de moda ahora por la película que le han dedicado) sea de esos tipos que a buen seguro me harán pasar muy buenos momentos con su escritura.

Pero no será con este “Desayuno en Tiffany´s” .