En la barra con...Chinaski!!!

Sí tu cultura es superior, es porque tus razones disparan mejor. Voy a robar tu comida, voy a vender tu fusil. Me voy a comer un soldado. Voy a llenarme de tí.

lunes, marzo 27, 2006

Estuvimos viendo a...Slim Jim Phantom Trio


La historia de los Stray Cats es bastante curiosa. Los de Long Island nacieron en plena explosión punk, y viendo que no salían adelante en su Nueva York natal, deciden emigrar a Inglaterra donde conseguirían sus primeros contratos discográficos y colarse en una escena muy ajena a ellos. Aunque considero que solamente en la teoría, pues aunque el Rock And Roll 50´s que hacían poco tenía que ver con el punk; la actitud, la fuerza en el escenario e incluso la imagen, sí que tenía mucho más que ver con este movimiento de lo que pueda parecer en un principio.

Quizá por eso salieron adelante, además de que se ganaron el respeto de toda la convulsionada escena de la Inglaterra de aquellos días (es conocida, por ejemplo, la estrecha relación que mantuvieron Brian Setzer y Joe Strummer. En algún sitio leí que una de las aficiones que les unía era comprar viejos coches y arreglarlos).

Pues como siempre he sido un devoto de los Stray Cats, aproveché la visita de una de las bandas paralelas que han salido del trío (es curioso, pero en ese grupo los tres miembros tienen más personalidad que la mayoría de líderes de otros grupos), que no es otra que el Slim Jim Phantom Trio. El bueno de Slim pasa por ser uno de los más espectaculares y originales baterías que uno haya podido ver, y se ha sabido rodear de una banda muy competente. Mantiene el formato de grupo que hizo famoso los Stray Cats (contrabajista, batería y cantante-guitarra), y nos ofrecieron una noche de auténtico Rock And Roll.

Revisiones a clásicos 50´s, (desde Eddie Cochran a Elvis), algún tema propio y algún tema de los Stray Cats, formaron un repertorio genial y divertido, que hizo que el público (llenábamos el Gruta 77...gran sala para rockear, a propósito) lo pasáramos realmente en grande.

Y qué clase!

Tanto la música como la imagen y las formas sobre el escenario.
Uno de esos conciertos que estoy seguro que le hubiera gustado a cualquiera que ame mínimamente la múscia y que difícilmente podré olvidar.

Si Brian Setzer, Slim Jim Phantom, Lee Rocker o los tres juntos visitan su ciudad, hagan un esfuerzo para ir a verles, que estoy seguro que disfrutarán de una estupenda velada de música y espectáculo.

martes, marzo 21, 2006

Estuvimos viendo a...Marky Ramone



Y lo califico como el concierto al que nunca debimos asistir (Encar y yo), pues pusimos en serio peligro la buena recuperación de su oído. De hecho, ella no entró durante la actuación a la sala, pero si que sufrió la brisa del Mediterráneo y la posterior música de la Stereo (mucho más alta que el sonido del concierto, dicho sea de paso). No volverá a ocurrir.

Afortunadamente no ha pasado nada grave, así que pasamos a analizar un poco lo que dio de si la actuación.

Son muchos los que califican de pesetero a Marky y a estas giras que se monta de vez en cuando. Dicen que en éstas actuaciones suele coger la pasta y largarse dando lo mínimo de sí mismo, e incluso cobrando por firmar o dejarse fotografiar. También hablan de racanería en la duración de los conciertos, y son pocos los que lo recomiendan.

Pero, bajo mi punto de vista, en Cartagena ofreció lo que esperaba la gente. Ni más ni menos. Acompañado de una banda que era cuanto menos resultona, fue desgranando un buen montón de temas clásicos del Universo Ramoniano, que hizo las delicias de la mayoría de los asistentes. Un buen puñado de temas interpretados de manera convincente, que nos hizo recordar que, en otros tiempos, The Ramones fue una de las bandas más importantes de nuestras vidas (lo siguen siendo para algunos de nosotros).

La verdad es que yo no disfruté al 100% del concierto (tenía la cabeza más fuera de la sala que dentro de ella), y quizá lo que más me gustó fue la versión del “I Don´t Wanna Grow Up” de Tom Waits, y del “What A Wonderful World” que popularizó Louis Amstrong (más que nada porque no esperaba que las interpretaran), junto a recordar algunas de mis favoritas de los Ramones (“Pet Sematary”, “The KKK Took My Baby”, etcétera) y, sobretodo y con diferencia, recordar con Mig* 21 el tremendo concierto que vimos en aquella sala de Murcia (de cuyo nombre no quiero acordarme) y que terminó con aquellos disturbios (coche del DJ quemado, cabinas de teléfonos rotas...y todo porque los Ramones empezaron antes de tiempo y se quedó mucha gente fuera...una razón de peso!!!!).

Qué tiempos, Miguel, qué tiempos...!!!!

miércoles, marzo 08, 2006

Está sonando...Lucinda Williams


No puedo hablar mucho de ella, pues apenas conozco nada de su historia.

Sé que nació en el 53 y que canta como los ángeles.

Sé que se toma con mucha calma su creación (varios años entre disco y disco), y quizá por ello nunca ha decepcionado a sus fans.

Y sé poco más.

Estaba esta mañana repasando el blog y me preguntaba sobre qué podía escribir, y me he dado cuenta de que hoy es el Día de la Mujer Trabajadora, y también de que estoy enganchado al disco “World Without Tears” de Lucinda Williams desde hace una semana aproximadamente, y he decidido decírselo a ustedes.

Me dicen los que saben que este es su disco menos country y quizá por eso me gusta tanto, pues a mí el country no es una música que me apasione, aunque me sorprendo día a día siendo un poco más receptivo con este estilo.

A lo que iba.

Este disco me pone los pelos de punta (cuando uno se entera de que el disco está grabado de manera sencilla y casi en directo en una casa cobra más mérito, si cabe), tanto por la voz de Lucinda como por las composiciones. Es una verdadera delicia, y me cuesta imaginar que a alguien no le guste esta exquisitez.

Ojalá pudiera hablarles más de la artista y de su obra pero, como les he dicho, apenas conozco nada de ella. De hecho, invito al que sepa más cosas de ella a que nos las cuente aquí.

¿Las canciones que más me han impresionado y emocionado? Eso va variando, pero de momento diría que “Bleeding Fingers” (que me recuerda a algún tema del mejor Springsteen, no sé porqué), “Fruits Of My Labor” (de las que más me gusta como canta), “Minneapolis” (emocionaría a una piedra), “American Dream” (un guiño al rap y una poco optimista revisión al sueño americano), “Sweet Side” (parece ser que va sobre las secuelas que dejan los abusos infantiles...desgarradora canción, especialmente su emotivo final) o “Those Three Days” (una bonita canción de amor / desamor...y no nombro más, que al final les cuento todo el disco).

Bueno, pues desde esta página les invito a que la escuchen cuando puedan. Yo voy a abandonar un poco este “World Without Tears” porque aún tengo muchos otros discos de ella por saborear. Quizá el próximo sea “Car Wheels On A Gravel Road”, pero ya lo decidiré en su momento.

Una artista increíble.
Y un trabajo donde se nota la pasión y el buen hacer en cada nota y en cada palabra que ha sido grabada.

jueves, marzo 02, 2006

Payasos


Y no me refiero a los políticos o a los presentadores de programas musicales y concursos televisivos de dudoso gusto, ni tampoco a los participantes de esas mismas aberraciones mediáticas.

Tampoco me refiero al fantasmón de bar que cuenta historias imposibles. Ni siquiera al gracioso de la clase o el de oficina, que nunca escucha y que de todo tiene algo que decir y que encima grita más que nadie para que ninguno escape a su sapiencia.

Me refiero a los payasos de verdad.

Esos tipos que consiguen hacerte pasar un buen rato con su arte.

Hace hoy exactamente una semana que fui a ver con unos colegas a Faemino y Cansado a la Sala Galileo. Dos años atrás los vi por primera vez, y la verdad es que es algo maravilloso. No han hecho grandes cambios respecto a sus anteriores espectáculos de todos estos años, pero poco importa. Solamente con esta pareja he podido ver a tanta gente riendo sin parar durante dos horas. Como bien pueden suponer, el show gana mucho en una sala con respecto a sus apariciones en TV que, aunque también fantásticas, son más “ligeras” respecto a contenido y lenguaje. Por ejemplo; las críticas al “pichabrava” del Rey (utilizando el término que ellos empleaban) no son fáciles de ver si no se acerca uno a su función en directo.

Y les decía que justo una semana después de esta maravillosa velada escucho en la radio que otro ilustre payaso (Leo Bassi) es objeto de un atentado en el Teatro Alfil de Madrid, donde representa “La Revelación”. Parece ser que un tipo puso anoche un rudimentario artefacto explosivo con el que pretendía causar unos cuantos destrozos en el teatro. Bassi está acostumbrado a las amenazas de grupos ultras católicos y de otras gentes acostumbradas a defecar sobre la Libertad de Expresión.

Este hecho me ha animado a ir al Alfil a verlo en cuanto tenga oportunidad.

Desde este pequeño espacio quiero hacer un humilde homenaje a todos esos que dedican su vida a intentar hacer reír a los demás, y a los que creen en la libertad de las palabras. En algunos casos jugándose su integridad física.

Y lo dice un tío que nunca ha ido al circo!!!